CREATIVIDAD(canción y puntos)

En clase nuestro profesor nos ha planteado dos actividades en las que debemos usar la creatividad

CANCION con palabras random, al estilo de Rosalía.

Me ven y me preguntan si no deseo algún lujo, respondo yo soy caro.

Puede sonar agresivo, pero solo es una cuestión de humildad.

El tiempo pasa y pasa, a veces veces más lento que un caracol,

pero el que está sujetando la vela es el que va a pudrirse del aburrimiento.

Prefiero un aguacate que una comida de ricos, aunque parezca surrealista.

Prefiero algo anónimo y mal hecho, a una obra de arte de algún famoso.

Mi mente se somete a diario a este tipo de ordalías, pero ninguna como una canción de Rosalía.

DIBUJOS CON PUNTOS

FLORES PARA ALGERNON

Flores para Algernon es una novela de Daniel Keyes. Al principio fue publicada como una novela corta, posteriormente fue ampliada y ganó dos premios, Nebula y Hugo.

Para comenzar algo que llama mucho la atención de este libro son las faltas de ortografía que podemos observar. El protagonista de esta historia es Charlie Gordon, un hombre de 32 años de edad y discapacitado de desarrollo con un coeficiente intelectual de 68 y que no sabe escribir entre otras cosas. Aún así, Charlie nos cuenta su historia haciendo un informe de progresos de cada día que los doctores le dicen que haga para documentar su progreso. Charlie ha sido elegido para una cirugía experimental para aumentar su inteligencia. Está varios días en un hospital (que él ve como un laboratorio) donde le realizan pruebas y va aprendiendo cosas con la ayuda de la señorita Kinnian. El procedimiento que le van a realizar a él se lo realizan antes a un ratón llamado Algernon y ha funcionado. Los médicos pensando de forma optimista creen que será también un éxito para Charlie. La cirugía finalmente es un éxito, y la inteligencia de Charlie se dispara, empieza a escribir mejor, usar los signos de puntuación… Sin embargo, él siente que por mucho que su inteligencia haya aumentado su inteligencia emocional no ha seguido el ritmo de su intelecto. También comienza a darse cuenta de la crueldad con que sus «amigos» le han estado tratando. Charlie desarrolla sentimientos hacia Alice Kinnian que es una maestra que va al hospital a darle clases especiales , pero no puede encontrarse en el nivel emocional adecuado con ella. También desarrolla recuerdos de su madre y de su padre, en los que él la mayor parte del tiempo estaba borracho y su madre le pegaba.

Charlie deja su trabajo en la panadería porque los otros lo tratan de manera extraña, y con miedo. No entienden el cambio que está sucediendo en Charlie. Charlie comienza a leer vorazmente y absorbe tanta información que rápidamente supera a sus médicos. Desarrolla un sentido de afinidad con Algernon, y se siente cada vez más alienado de las personas con las que interactúa, incluyendo a Alice. Charlie es llevado a una convención científica en Chicago, donde él y Algernon están siendo exhibidos. Charlie se vuelve cada vez más perturbado al mostrar películas y fotos de él en las primeras entrevistas, de las que no había sido consciente. También se da cuenta de que hay un error en el proceso científico, y que no pueden decir con certeza cuán permanente será el cambio. Deja que Algernon se escape de su jaula y lo lleva de vuelta a la ciudad de Nueva York, donde alquila un apartamento y se queda ahí durante un mes. Mientras tanto, Algernon comienza a retroceder, y Charlie se da cuenta de que no le queda mucho tiempo para que le pase lo mismo a él. Charlie y Algernon regresan al laboratorio, donde Charlie continúa su investigación las veinticuatro horas del día. Finalmente presenta su informe, que concluye que «la inteligencia inducida artificialmente se deteriora a una tasa de tiempo directamente proporcional a la cantidad del aumento». Algernon muere y Charlie visita a su madre y su hermana. Él encuentra que su madre es senil, y su hermana Norma es su cuidadora. Él descubre cuánto Norma le resentía, y desde entonces ha resentido su vida como un cuidador de su madre. Él y Norma reconcilian, ya que Charlie sabe que no podrá jugar el papel de «hermano mayor» por mucho más tiempo. Charlie y Alice finalmente consuman su relación antes de que la regresión de Charlie empiece a empeorar. Pasan unas semanas viviendo juntos antes de que los ánimos de Charlie finalmente la alejen. Su coordinación, ortografía y gramática comienzan a empeorar, él consigue su trabajo de vuelta en la panadería, pero decide irse porque no quiere que la gente se compadezca de él. Su último deseo antes de ir a vivir a la casa de Warren es que alguien ponga flores en la tumba de Algernon de la misma manera que él había hecho siempre.

HISTORIA EN BASE A UNA IMÁGEN

EL MISTERIOSO LAGO DE TITIACA

Por ahí Andrés, el gps nos indica que andamos cerca del destino, le decía Clara.

A lo que Andrés le respondió: ya estamos en el pueblo Clara, por fin podemos conocer el desconocido pueblo de Numbra.

Un soleado día Clara y Andrés, llegaron a la ciudad de Numbra.

Ellos se conocieron en la universidad de periodismo y tras compartir 4 años de carrera, decidieron seguir compartiendo sus gustos y además de tener una relación sentimental, trabajar juntos. Llevaban varios años recorriendo pequeños pueblos desconocidos de los que no había casi documentación. Iban con su coche a estos pueblos, buscaban un lugar donde hospedarse y estaban alrededor de una semana conociendo el pueblo, y documentando su viaje, con una pequeña cámara que llevaban en un maletín.

Desde hacía un tiempo querían visitar Numbra pues habían escuchado que era un pueblecillo de la Cordillera de los Andes llamado Numbra donde había un misterioso lago, Titiaca. Cuenta la historia que en este pueblo había extrañas desapariciones que aún en nuestros días no se han podido explicar. Lo único que enlaza estos sucesos era que tenían lugar en un perímetro cercano al lago.

Clara y Andrés hicieron el mismo proceso que siempre hacían cuando llegaban a un nuevo pueblo. Alquilaron una habitación en un pequeño motel. Al atravesar el pueblo en busca del motel, pues estaba en las afueras, les sorprendió la poca gente que había en él. Era un pueblo muy silencioso, con muy pocos habitantes y la mayor parte de ellos eran ancianos que vivían en casas bajas.

A los pocos días de su hospedaje, decidieron visitar el curioso lago del Titiaca. A la vez que se acercaban, el ambiente se iba enfriando, y los nervios iban aumentando, debido al incómodo silencio y los ruidos cuyo origen se desconocía.
Tras unos minutos de discusión sobre acercarse a la orilla o no, decidieron ir y echar un vistazo a las aguas del misterioso lago.

Mientras Andrés removía la arena posada en el fondo con un palo, Clara estaba atenta a un movimiento por debajo del agua que no entendía.
Cuando de pronto Clara gritó: Andrés!, mientras señalaba al frente…

Andrés, asustado, miró al frente y vió en el aire un enorme pez que saltaba a una increíble altura. Unos segundos de desconcierto después, ambos se miraron y no entendían nada, cuando de pronto saltó otra vez más, pero esta vez seguido de un banco de peces igual de grandes.

Andrés cogió a Clara de la mano y se fueron corriendo de aquel lago, al cual no pretendían volver para el resto de sus vidas.

Al llegar al motel, comenzaron a hablar sobre lo sucedido, y tras una larga charla para darle sentido a lo ocurrido decidieron dejarlo pasar y hacer como si no hubiesen visto nada.

Al día siguiente, Andrés fue a comprar algo para desayunar, y de paso cogió el periódico del pueblo, ya que le resulto curioso que en este pequeño pueblo saliesen tantas noticias como para redactar un periódico. Mientras desayunaban, ambos leían el periódico juntos. Clara iba pasando las páginas porque Andrés se había cansado de leer un periódico según él “poco interesante”. Pero poco después, Clara inclinó su cabeza hacia el periódico, y por su cara, Andrés dedujo que lo que estaba leyendo no tenía buena pinta. Andrés se reincorporó a la lectura y la noticia que les dejó boquiabiertos se titulaba: un niño desaparece mientras se daba un baño en el lago del Titiaca.

Clara se empezó a poner nerviosa, Andrés trató de mantenerla tranquila, pero la situación era muy extraña. Después de un rato de nervios, decidieron ir a la comisaría más cercana e informar a los agentes de lo que habían visto el dia anterior y asociarlo a la pérdida de aquel niño. La policía los tuvo muy en cuenta e incluso tuvieron que ir con todo el equipo de búsqueda para rehacer los hechos de como y donde vieron esos enormes bichos, posibles asesinos del chico.

Tras una larga semana de búsqueda, no obtuvieron ningún resultado. Pero había algo que a la pareja no les cuadraba… El día que desapareció el chico ,fue el mismo día que Clara y Andrés vieron saltar a esos extraños y gigantes bichos, ya que habían hablado con los padres del niño desaparecido, y habían coincidido en eso. Sin emargo, la policía redactó en el informe que la desaparición había sido dos días antes, lo que a Andrés le despertaba un sentido de desconfianza hacia la policía. Por lo que decidió explorar el lago por su cuenta y vigilar bien el comportamiebto de esos bichos.

Después de unos dias de poco descanso para Andrés, cuando ya iba a perder la poca esperanza que le quedaba, encontró una especie de cueva a ras de agua echa de palos, algas y restos del mar, algo que el pensaba que podría estar echo por esos peces.

Una vez ahí, no se podía ir sin más, así que decidió explorarla un poco más. Fue ahí cuando se encontró con un cementerio de esqueletos de restos de cuerpos humanos. Entonces entendió la desaparición del chico, y la equivocación a caso hecho de la policía, ellos sabían lo que pasaba pero eran incapaces de enfrentarse a esos bichos. Andrés volvió corriendo al motel y se lo contó todo a Clara. Estos se pusieron en contacto con los padres del niño y les hicieron saber todo lo que estaba pasando. Al igual que con las familias que habían perdido a sus familiares inexplicablemente en este lago maldito, para que de una vez entendiesen lo que habia ocurrido todas y cada una de las veces.

Después de semanas de búsquedas, decepeciones, y muchas malas sensaciones, tras denuncias e investigaciones, el misterioso lago del Titiaca fue rodeado por una valla imposible de traspasar, para así evitar seguir alimentando a esos asesinos acuáticos y acabar con ellos de la forma más sencilla de hacerlo, sin hacer nada.

LOS ESTÍMULOS SUPRANORMALES

Los estímulos supranormales es un tipo concreto de estímulos que exagera las cualidades de otros, provocando así que el organismo que lo percibe emita una respuesta mucho más fuerte que ante esos estímulos normales.

También podemos definir a los estímulos supranormales como un estímulo supernormal como cualquier estímulo que desencadena una respuesta más fuerte que ante el estímulo natural para el cual evolucionó esa respuesta.

De forma evolutiva las personas han aprendido a emitir esa respuesta ante los estímulos normales, pero los supranormales se aprovechan de ello para lograr una versión más poderosa de la misma.

Un ejemplo de estos son los estímulos supranormales son los alimentos artificiales: Un bollo de chocolate relleno de chocolate, la Coca-Cola, la comida basura… Todos estos productos se aprovechan de una característica humana que es la apetencia por los dulces que se ha desarrollado tras millones de años de evolución. Los alimentos dulces, como las frutas, indicaban un alto valor calórico y por lo tanto hemos desarrollado una preferencia por ellos. La industria alimentaria diseña, apoyándose en este instinto, productos, como las bebidas dulces hipercalóricas, que gustan más a los niños y adultos que el agua.

Otro ejemplo son los programas de cotilleo. El ser humano es un animal social y para su supervivencia el mundo social es mucho más importante que el físico. Como las interrelaciones  sociales son complejas y variadas es imposible estar presente cuando ocurren y absorber la información directamente. Por eso la gente se muestra ansiosa por obtener esa información social indirectamente. El cotilleo es universal y esa avidez por la información social podemos considerarlo un instinto. Las televisiones lo que están haciendo con programas como los que tenemos en todas las cadenas es lo mismo que les hacía Tinbergen a los peces espinosos poniéndoles llamativos peces de madera de colores para que entraran al trapo: tenemos una avidez por conocer la vida de la gente y entonces ellos nos ponen a unas personas viviendo en un medio cerrado y encima una cámara en medio de la vida de esa gente…irresistible! un éxito absoluto.

MARIHUANA A LOS 87

Para comenzar dudo mucho que tu madre con 87 años te esté pidiendo permiso, al decírtelo yo creo que únicamente te está informando, pero poniéndome en tu situación yo tampoco estaría seguro de que responder. Si un día cualquiera mi madre me dijera que quiere fumar su primer porro a los 87 años le respondería lo primero, que si ella sabe lo que es fumar porros, lo que es colocarte, que antes de hacerlo tenga alguna idea de que puede sentir en el momento en el que le de la primera calada al porro, para que dentro de lo desconocido que va a ser para ella sentirse colocada, pueda saber que es normal lo que está sintiendo. En ningún momento le impediría hacerlo, ya que ella ha vivido lo suficiente como para que yo le impida hacer algo que le causa curiosidad. Siempre han dicho que hay que probar todo alguna vez en la vida, y en este caso no veo ningún problema en que lo haga. En ningún momento siento miedo alguno como el que sentiría si mi hijo me dijese que quiere hacerlo, porque son diferentes situaciones. Mi hijo tiene una larga vida por delante y puede crear una adicción a esas drogas, que ese es el principal miedo que se tiene cuando alguien las prueba por primera vez, pero mi madre, dudo mucho que a sus 87 años se haga adicta a ello.

La abuela que fuma marihuana es furor en Instagram | El Diario 24

LO AGRADABLE A MIS SENTIDOS

En cuanto a la vista, lo que más me agrada son los atardeceres, esos atardeceres morados, rojos o rosas, esos atardeceres que estás esperando durante todo el día porque son tu parte favorita de las tardes. Esos que hacen que tus planes sean los mejores, que la gente que te quiere sabe que no hay un plan que te guste más que sentarte en un mirador con él o ella y estar ahí en silencio viendo como las nubes se mueven y el color se va haciendo más intenso conforme anochece, hasta que finalmente solo ves la luna y las estrellas y que todos esos colores hayan quedado en negro. El sentimiento de paz que transmite verlos, como te desconecta de todo el mundo material, de todo lo que nos carga durante el día, y con los que conseguimos solo sentir paz. Actuando de forma terapéutica, que nos hacen encontrarnos, encontrar a esa parte de ti que quizá está dejando de ser por distintas situaciones a las que te lleva el día a día.

En cuanto al tacto lo más agradable para mi son dos cosas: la primera es meterte en la cama con las sábanas recién cambiadas, sobre todo en invierno, después de estar todo el día con frío, que llegue la noche y meterte y que tus pies puedan tocarlas, que los pies se deslicen suavemente por ellas y se te erice la piel de lo suaves y calientes que están, que luego esa sensación te siga subiendo y sean tus manos las que se aferran a estas sábanas y las cojas con fuerza porque has tenido un muy mal día y ese sea tu momento de escape, de descanso, de paz…

La segunda son las caricias, una caricia en la mano, en la espalda, por el pelo… A veces una caricia puede salvarnos, sentir la piel de otra persona con la tuya, esa sensación de que de alguna manera os estáis uniendo, como la persona que te está acariciando consigue liberarte de la mochila de piedras que llevas, haciéndote sentir libre, querida y protegida. Cómo una caricia nos puede transmitir tantas cosas, en algunos momentos nos puede resultar confortante o cálido, o en otras nos puede resultar excitante o placentero.

Lo más placentero para mi oído es la risa de los niños, risas completamente sinceras, que recibimos como regalos de amor, de luz y de alegría. Al escuchar a un niño reír nos transportamos a cuando nosotros eramos niños, a la vida sin preocupaciones, a salir a la calle a las cuatro y estar jugando con tus vecinos hasta que anocheciera porque al día siguiente tenías colegio, a sentarte en el sofá viendo tus dibujos favoritos y que tu madre o tu padre te trajera tu bocadillo de nocilla, ese que devorabas en un segundo. Escuchar a los niños reír nos llena de luz, verlos disfrutar, ser felices, inocentes, disfrutando de esa infancia y esa ingenuidad que con los años se apaga y que nunca más vuelve. Entonces, nos hacen recordar que una carcajada nos oxigena de buenas vibras, nos ayuda a tomar aire en los peores momentos y a ser sinceros con la vida, que al fin y al cabo es la que nos ha tocado vivir.

En cuanto al gusto lo más agradable para mi son dos cosas: el queso, uno de mis alimentos favoritos porque al comer queso puedes encontrar sabores muy distintos. Un queso más suave, que puede ser algo dulce como el de una tarta o a veces con un toque cremoso, esa sensación de comerlo y que la boca se te haga agua porque está tan suave que tus papilas gustativas lo agradecen, sientes que estás tomando una crema, ya que se te derrite en la boca de lo tierno y suave que está, esta sensación que te recuerda a cuando eras pequeño y tu madre te daba para merendar los palitos que llevaban queso para untar.

La segunda cosa más agradable para mi gusto son los turrones: esos turrones que esperamos durante todo el año hasta que llega la época de comerlos, la navidad. Ese largo trozo de dulce, de diferentes sabores, que únicamente comes en casa de la abuela, porque ella te lo traía con ilusión. Un bocado de nuestro turrón favorito, ese turrón que al principio no amabas pero que con los años te ha acabado encantando y no solo por su sabor, que es una bomba dulce que contrasta el sabor amargo del café que has tomado antes, sino que por los recuerdos que te trae comerlo, recuerdos de todas la navidades de tu vida, con toda tu familia, que con los años ha ido quedando más pequeña, el recuerdo de la persona por la que siempre lo has comido, tu abuela, que ya no está, pero que sigues comiéndolo para que no se enfade.

En cuanto al olfato, mi olor favorito es el de la casa de mi abuela, el que llevo oliendo durante toda la vida. Ese característico aroma que te transporta a la infancia, a cuando eras un niño y llegabas del colegio a la hora de comer, y subiendo por las escaleras ya podías deducir la comida que tenías ese día solo por las primeras ráfagas de diversos olores, que a veces eran lo que esperabas y otras no tanto. La casa de nuestras abuelas que tiene ese característico perfume, ese perfume que te recuerda a hogar, al sitio en el que has crecido y madurado, en el que has vivido con las personas más importantes de tu vida y donde has tenido numerosos y emocionantes recuerdos: navidades, cumpleaños, reencuentros e incluso despedidas.

Otro olor agradable para mi olfato es la gasolina, es un aroma intenso, que no a todo el mundo le gusta, pero que nos recuerda a los largos viajes con nuestra familia, esos viajes que parten cuando nuestra madre o nuestro padre le hecha la gasolina al coche. El olor a viaje que estamos tan acostumbrados a oler que a la mayoría de nosotros nos ha acabado gustando.