Para comenzar dudo mucho que tu madre con 87 años te esté pidiendo permiso, al decírtelo yo creo que únicamente te está informando, pero poniéndome en tu situación yo tampoco estaría seguro de que responder. Si un día cualquiera mi madre me dijera que quiere fumar su primer porro a los 87 años le respondería lo primero, que si ella sabe lo que es fumar porros, lo que es colocarte, que antes de hacerlo tenga alguna idea de que puede sentir en el momento en el que le de la primera calada al porro, para que dentro de lo desconocido que va a ser para ella sentirse colocada, pueda saber que es normal lo que está sintiendo. En ningún momento le impediría hacerlo, ya que ella ha vivido lo suficiente como para que yo le impida hacer algo que le causa curiosidad. Siempre han dicho que hay que probar todo alguna vez en la vida, y en este caso no veo ningún problema en que lo haga. En ningún momento siento miedo alguno como el que sentiría si mi hijo me dijese que quiere hacerlo, porque son diferentes situaciones. Mi hijo tiene una larga vida por delante y puede crear una adicción a esas drogas, que ese es el principal miedo que se tiene cuando alguien las prueba por primera vez, pero mi madre, dudo mucho que a sus 87 años se haga adicta a ello.
